Al buscar atención médica, los inmigrantes se enfrentan a retos que son
específicos de la población en general. A continuación se listan
las barreras a las que se enfrentan los inmigrantes al acceder al servicio
médico.
Carencia de fuente regular de cuidado (más...)
Barreras culturales y
lingüísticas (más..)
Servicio (más...)
Acceso a seguro médico
económico (más...)
Conciencia o percepciones sobre las
opciones de cobertura médica disponibles (más...)
Experiencias con el seguro médico y
con el sistema de salud (más...)
Nivel de confianza en los programas
patrocinados por el gobierno (más...)
Complementary Terapias
complementarias o alternativas (más...)
Barreras para distintas poblaciones de inmigrantes:
Niños (más...)
Dentro de los grupos de inmigrantes (más...)
Referencias
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Carencia de fuente
regular de cuidado
En los EE.UU., muchos hispanos carecen de una fuente regular de cuidado
médico:
(1) El 25 por ciento de los
hispanos en los EE.UU. recurren a centros de salud comunitarios como su fuente
regular de cuidado, en comparación con el 8 por ciento de la
población en general.
(1)
Cuarenta por ciento de los hispanos (en comparación con 20 por ciento de
los blancos y 24 por ciento de la población total) no tiene un médico
de cabecera, y 7 por ciento carece de una fuente regular de cuidado o utiliza la sala
de emergencia como fuente regular de cuidado médico.
(1, 2)
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Barreras culturales y lingüísticas
Las barreras lingüísticas
al cuidado son unas de las
más importantes para los inmigrantes.
Entre aquellos que no hablan inglés y que dijeron que necesitaban un
intérprete durante sus visitas médicas, apenas el 48 por ciento
dijo que siempre o generalmente contaban con uno.
(3)
Entre los que fueron asistidos por un intérprete (empleado, familiar o amigo),
sólo el 70 por ciento entendió cabalmente lo que le estaba diciendo el
doctor.(3)
Treinta por ciento de los
hispanos, en comparación con 16 por ciento de los blancos, informó
que: su médico no escuchaba todo lo que decían, que no
entendían completamente al doctor, o que tenían preguntas,
pero no las expresaron(1)
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Servicio
En comparación con los blancos,
el doble de los hispanos (9 por ciento contra 18 por ciento, respectivamente)
sintió que habían sido tratados irrespetuosamente en su última
cita médica, debido a su raza, origen étnico, o incapacidad para hablar
inglés o para pagar por su visita.(1)
Los asiáticos fueron el grupo que con mayor frecuencia informó que
tuvieron que esperar largos periodos para que el servicio fuera aprobado por la
compañía de seguros (85 por ciento de los asiáticos contra 67
por ciento de los blancos) y largos periodos para ver a un especialista (85 por ciento
de los asiáticos contra 74 por ciento de los blancos). Los asiáticos
también informaron con mayor frecuencia haber tenido problemas para
conseguir tratamiento cuando lo necesitaban (72 por ciento de los asiáticos
contra 55 por ciento de los blancos).(4, 5)
Los asiáticos dan, con mayor
frecuencia que cualquier otro grupo étnico o racial, una calificación
regular, mala o muy mala a sus planes de salud en lo que se refiere a acceso al
personal vía telefónica, facilidad de programar citas por teléfono,
acceso a especialistas cuando se requiere, pruebas de laboratorio ordenadas por un
médico de cabecera, y facilidad para ser referidos a servicios de salud mental.
(4) |
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El acceso a seguros
médicos económicos es una importante barrera para muchos
inmigrantes
Veinticinco por ciento de los 42.6 millones
de estadounidenses que no cuentan con seguro son hispanos.(6)
La mayoría de las
personas no aseguradas (75%) son empleados o son dependientes de personas
empleadas.(7)
La mayoría de las personas no
aseguradas informó que habían tenido necesidad de atención
médica y que no la habían podido conseguir debido a la incapacidad
para pagar.(7)
Los no asegurados crónicos y, en
menor grado, los temporalmente no asegurados utilizan significativamente menos
servicios preventivos y de detección temprana que sus contrapartes aseguradas.
(7)
Un retraso en la utilización de servicios de cuidado primario puede
aumentar la necesidad de tratamiento ambulatorio u hospitalización, lo cual
puede tener como consecuencia un aumento en el sufrimiento mental y físico
experimentado por los pacientes, y puede reducir la eficacia potencial de las
políticas públicas cuya intención es controlar el gasto en
servicios de salud.(7)
En comparación con los no hispanos, los hispanos tenían
85 por ciento menos probabilidades de haber hecho uso el año anterior de
servicios médicos que hubieran prevenido enfermedades o reducido riesgos.(8)
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La conciencia o la
percepción sobre las opciones de cobertura médica disponibles pueden
variar entre los inmigrantes y los no inmigrantes
Debido a la falta de información impresa, en la radio y en video traducido a
diversos idiomas, muchos inmigrantes no tienen conocimiento acerca de coberturas
de bajo costo a las que podrían tener acceso sus hijos.(6, 9)
Muchos inmigrantes trabajan para
empleadores que no ofrecen cobertura, o sienten que los costos son demasiado
altos en relación con los beneficios que proveen y con la necesidad percibida
de atención.(6)
El grado de aculturación del
inmigrante afecta el que dicho individuo use o no asistencia pública de cualquier
tipo.(9)
41 por ciento de los hispanos dicen que
cuesta demasiado seguir el consejo de su médico.(2)
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La mayoría de las personas de color y de quienes no hablan
inglés como lengua materna han tenido experiencias negativas con el seguro
médico o con el sistema de salud
18 por ciento de los hispanos (en
comparación con 1 por ciento de los blancos) cree que podría
conseguir mejor atención si fuera de otra raza.(1) En comparación con los blancos, el
doble de los hispanos (9 por ciento contra 18 por ciento, respectivamente)
sintió que habían sido tratados irrespetuosamente en su última
cita médica, debido a su raza, origen étnico, o incapacidad para hablar
inglés o para pagar por su visita.(1)
Más hispanos que blancos no
hispanos han informado haber experimentado barreras a la atención, y
más de cuatro veces más hispanos sintieron que su raza u origen
étnico era una barrera para recibir mejor atención.(8) |
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Nivel de confianza en los programas patrocinados por el gobierno
Una nueva ley federal, la Ley de Reforma
de la Inmigración Ilegal y la Responsabilidad de los Inmigrantes (Illegal
Immigration Reform and Immigrant Responsibility Act), entró en vigor en
diciembre de 1997. Dicha ley fue altamente controvertida entre la población
inmigrante. En ella se estableció el requisito de que cualquier inmigrante a los
EE.UU. debía contar con una declaración jurada de apoyo por parte
de un ciudadano dispuesto a servir como patrocinador del inmigrante. Muchos
inmigrantes patrocinados expresaron preocupación de que dicha
declaración jurada podría poner a su patrocinador en riesgo de ser
demandado para obtener el reembolso de programas de salud financiados
federalmente.(9) Tales preocupaciones dieron lugar a la
creencia generalizada de que el hacer uso de los servicios de salud pondría
en riesgo la capacidad del inmigrante de patrocinar a sus parientes en el futuro.(9)
Carga pública es la
determinación, por parte del Servicio de Inmigración y
Naturalización (Immigration and Naturalization Service, o INS) o del
Departamento de Estado, de cuánto depende un inmigrante de asistencia
gubernamental, lo cual resulta en la negativa a autorizar la admisión en los
EE.UU. o en la inelegibilidad para obtener la condición de residente
permanente, con el posible riesgo de deportación.(9) La nueva norma, establecida en 1999, indica que sólo los cuidados de largo
plazo pueden ser carga pública; sin embargo, los malos entendidos debido a
la falta de información disponible y entendible, así como la confianza
en la fidelidad de los agentes gubernamentales hacia las leyes, causan un gran temor
entre los inmigrantes, provocando que muchos eviten el riesgo que perciben en
buscar atención médica.(9,10)
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Terapias complementarias o alternativas
Sin conocer a fondo sus actitudes y comportamientos, puede ser
problemático para los profesionales de la salud diagnosticar y dar
atención a los inmigrantes. Una de las maneras en que las gentes de
diversas culturas difieren entre ellas y de la población general de los
EE.UU. es en el uso que hacen de terapias de salud complementarias y
alternativas.
Los hispanos tienen mayor probabilidad
de emplear terapias alternas que los blancos (22 por ciento contra 4 por ciento).(1)
Los hispanos tiene el doble de
probabilidades que los blancos (30 por ciento contra 16 por ciento) de decir
que utilizan terapias alternas debido a que son una manera de obtener
atención más económica.(1)
Sólo el 50 por ciento de los
hispanos, contra 70 por ciento de los blancos, le dicen a su doctor acerca de sus
terapias complementarias.(3)
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Niños inmigrantes
Una quinta parte de todos los
niños son inmigrantes (3 por ciento) o nacidos en los EE.UU de padres
inmigrantes (16 por ciento).(11) Aproximadamente el 85 por ciento de las
familias inmigrantes en los EE.UU. son de condición mixta, en la que los
padres son inmigrantes y sus hijos, nacidos en los EE.UU.(12)
Dos estudios recientes efectuados por la
Current Population Study, los cuales preguntan sobre la condición de
inmigración, muestran que los niños nacidos en el extranjero que se
encuentran en los EE.UU. y residen en California tienen un riesgo significativamente
mayor de no estar asegurados que los niños nacidos en Estados Unidos de
padres inmigrantes o nacidos en el país.(13) De nueve millones de niños latinos
en el país, 25 por ciento no cuenta con seguro.(13) En California, los niños hispanos
tiene 3 veces más probabilidades de no estar asegurados que los blancos.(13) El índice de no asegurados entre
los niños nacidos en los EE.UU de padres inmigrantes fue del doble que el de
los hijos inmigrantes de padres inmigrantes, y seis veces el de los niños nacidos
en los EE.UU. de padres nacidos en los EE.UU.(12)
El idioma también afecta el
acceso al cuidado de los niños inmigrantes. Aquellos niños cuya
encuesta fue llevada a cabo en inglés tenían 2.6 veces mayor
probabilidad de contar con una fuente regular de cuidado que los niños
encuestados en cualquier otro idioma.(14)
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Los grupos de inmigrantes y el seguro médico
La mayoría del gasto
gubernamental para inmigrantes es para los ancianos, la mayoría de ellos
provenientes de países europeos y Canadá.(15)
Los inmigrantes de América
Central, el Caribe, Vietnam y Corea son los que tienen menos probabilidades de
contar con seguro médico, mientras que los inmigrantes de Europa y
Canadá tienen la mayor proporción de asegurados.(15)
La falta de seguro médico
para los caribeños, centroamericanos y coreanos con frecuencia se debe a la
falta de cobertura por parte del empleador.(15)
Refugiados
Otras diferencias entre los grupos
de inmigrantes se deben a las diferencias en condición de refugiado. A los
cubanos y los rusos aceptados como refugiados se les ofrecieron oportunidades
educativas, programas de entrenamiento, préstamos, dinero en efectivo,
prestaciones alimenticias y atención médica.(15) A los inmigrantes de Guatemala y El
Salvador, aún cuando estaban huyendo de persecución política,
no se les concedió la condición de refugiados y, por tanto, no reciben
asistencia gubernamental.(15)
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Referencias:
1. Doty M, Ives B. Quality of health care for
Hispanic populations. Findings from
the Commonwealth Fund 2001 health care quality survey. (Commonwealth Fund Pub. no. 526.) New York City: The Commonwealth Fund,
2002. 2. Collins K, Hughes D, Doty M, et al. Diverse
communities, common concerns: assessing health care quality for minority
Americans. Findings from the
Commonwealth Fund 2001 health care quality survey. (Commonwealth Fund Pub. no. 523.) New York City: The Commonwealth Fund,
2002.
3. Doty M. Hispanic patients’ double burden:
lack of health insurance and limited English. (Commonwealth Fund Pub. no. 592.) New York City: The Commonwealth Fund,
2003.
4. Snyder RE, Cunningham W, Nakazono TT, et al. Access to medical care reported by Asians and Pacific Islanders in a West Coast physician group association. Med Care Res Rev 2000 Jun;57(2):196-215.
5. The Healthy Community Collaborative
of San Mateo County. 2004 Community Assessment: Health and Quality of Life in
San Mateo County. Redwood City, CA: The Healthy Community Collaborative of
San Mateo County, 2004. www.plsinfo.org/healthysmc/201/access_to_health_care_services.html
6. Perry M, Kannel S, Castillo E.
Barriers to health coverage for
Hispanic workers: focus group
findings.
(Commonwealth Fund Pub. no. 425.)
New York City: The
Commonwealth Fund, 2000.
7. Broyles RW, Narine L, Brandt EN, Jr. The temporarily and chronically
uninsured:
does their use of primary care differ? J Health Care Poor
Underserved
2002;13(1):95-111.
8. Guendelman S, Wagner TH. Health services utilization among Latinos and white
non-Latinos: results from a national survey. J Health Care Poor Underserved
2000;11(2):179-94.
9. Cook B. Building bridges: overcoming the
barriers to enrolling immigrants and refugees in Massachusetts health insurance
programs. PUBLICATION NAME 2000 Oct;. www.accessprojects.org
10. Schlosberg C, Wiley D. The impact of INS
public charge determinations on immigrant access to health care. http://www.nhelp.org/pubs/019980522publiccharge.html
11.Ku L, Matani S. Left out: immigrants' access to health care and insurance.
Health Aff (Millwood) 2001;20(1):247-56.
12.Granados G, Puvvula J, Berman N, Dowling PT. Health care for Latino children:
impact of child and parental birthplace on insurance status and access
to health
services. Am J Public Health 2001;91(11):1806-7.
13. Guendelman S, Schauffler H, Samuels S. Differential access and utilization of
health services by immigrant and native-born children in working poor
families
in California. J Health Care Poor Underserved
2002;13(1):12-23.
14. Sonis J. Association between duration of residence and access to ambulatory care
among Caribbean immigrant adolescents. Am J Public Health
1998;88(6):964-6. 15. Carrasquillo O, Carrasquillo AI, Shea S. Health insurance coverage of immigrants
living in the United States: differences by citizenship status and
country of
origin. Am J Public Health 2000;90(6):917-23.
Esta investigación fue financiada mediante la
subvención #5G08- LM07653-02 de la National Library of Medicine (Biblioteca Nacional de Medicina, o NLM),
en apoyo de la creación de un sitio de Web llamado Factline: Tracking
Health in Underserved Communities (Factline: el estado de la salud en las
comunidades desatendidas), www.factline.org. Maestra en ciencias de salud
pública Saqi S. Maleque, MSPH, investigadora; investigadora principal:
Dra. Virginia Brennan
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